Somos lo que vemos

10 octubre 2023.

David Peñas, alias “Puño”, es un ilustrador con muchos años de experiencia, mayormente conocido por ilustrar libros, aunque también ha participado en publicidad, prensa y animación. En 2011 dio una conferencia para la revista MAD. En ella, pretendía fomentar la práctica del dibujo para mantener la creatividad y daba un decálogo de consejos para quienes se quieran dedicar profesionalmente a ser ilustradores, acompañado de un tono humorístico.

Draw Yourself: Puño | Domestika

De las cosas más importantes que menciona es la necesidad de las referencias. Todo se basa en algo que ya existe. Desde pequeños tenemos el impulso de copiar lo que hacen los adultos. Incluso somos capaces de tener pensamientos espontáneos, pensar sin tener que resolver algo. Lo que se suele llamar tener ideas. Pero tenemos muy romantizadas a las ideas. Hay quien cree que sus ideas son un tesoro preciado y no las comparten por miedo a que alguien las copie. Lo que pasa es que si una idea no se plasma de algún modo en la realidad, no tiene valor, es solo una idea. Como dijo el diseñador Pep Torres: “las ideas están esperando a que un día creas en ellas”. Por eso es importante desarrollar la creatividad y practicar el dibujo.

Coincido con el hecho de que la creatividad es algo que se pierde si no se practica. Cuando se consolida la personalidad en la adolescencia, se llega a perder gran parte de ella. Yo me he esforzado por mantenerla y fomentarla con lo que he estudiado. Pero el sistema educativo suele priorizar otras capacidades sobre
la creatividad. Por supuesto, que tienen importancia las matemáticas, la historia o los idiomas, pero también es importante la capacidad de crear. Se relaciona al dibujo con algo infantil porque no tiene un propósito claro como otras actividades, simplemente parece hacerse por diversión. Se considera que los adultos deben ser pragmáticos, pero eso tampoco niega la posibilidad de divertirse. Todos tenemos un niño interior por mucho que queramos ocultarlo una vez llegamos a ser mayores. Dejas de ver esas series que te gustaban, dejas de divertirte con tus juguetes favoritos, dejas de dibujar… Todo porque carece de objetivo, lo consideramos infantil. Y quienes todavía buscan la diversión, ven cómo se supone que se deben divertir los adultos. Porque somos lo que vemos.

Así que, como dice Puño, hay que practicar para dibujar, no hay que conformarse con lo que ya sabes, tienes que ser capaz de hacer sentir a otros, tienes que aprender a adaptarte, a lanzarte a participar en concursos… Pero sobre todo, creo que lo más importante es divertirse. Si no te diviertes es difícil transmitir toda esa pasión a otros. Aunque por supuesto que tampoco hay que sobreesforzarse, hay que saber cuándo descansar.

Hay que seguir dibujando, negarse las cosas que disfrutabas de pequeño puede ser un primer paso para la insatisfacción personal. Crear, ayuda a ver las cosas de otra manera, a pensar, a ser más autónomo. Es más sobre el proceso que sobre el resultado. Y hay que recordar que en un momento también fuimos niños y todavía lo llevamos con nosotros.


BIBLIOGRAFÍA

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